Alimentos Beneficiosos

miércoles, 11 de diciembre de 2013

10 CONSEJOS PARA COMER BIEN EN NAVIDAD

Las fiestas de Navidad se acostumbran a celebrar alrededor de la mesa. Es el momento en que toda la familia reunida comparte alimentos más lujosos de lo habitual y preparaciones más elaboradas para proporcionar un ambiente más festivo. Esto puede ser una de las identidades de las fiestas y de los momentos que más se disfruta, pero a la vez un problema de salud si no se controlan los excesos.
A continuación te detallo algunos consejos alimentarios para que disfrutes de las fiestas:

  1. Disfruta de los platos tradicionales de tu hogar, es el mejor momento y los días adecuados para hacerlo.
  2. Hay que cocinar sólo la cantidad que se va a comer el día de la celebración, evitando que estas preparaciones sigan presentes en tu mesa durante los días o semanas siguientes.
  3. Lo mismo sucede con los turrones, barquillos y polvorones. Es necesario planificar bien la compra. Hay que comerlos “cuando toca” y con moderación evitando tener restos en casa durante todo enero.
  4. Prepara unos entrantes ligeros antes de servir los platos fuertes a base de ensaladas, marisco hervido y carnes magras como el jamón.
  5. Puedes comer de todo lo que se ofrece intentando no llenar los platos más de lo que lo haces habitualmente en tu alimentación diaria.
  6. Come despacio, con tranquilidad y masticando bien los alimentos.
  7. Limita las copas de vino durante la comida, no te olvides de beber también agua y resérvate la copa cava o champán para brindar con la familia.
  8. Aunque hayas realizado una comida copiosa no te saltes otras comidas. Es preferible que hagas las tres comidas principales aunque sean más suaves, por ejemplo un poco de verdura hervida, un pescado blanco a la plancha y de postre un yogur desnatado.
  9. La piña y la papaya son frutas bajas en azúcar y con efecto diurético que te pueden ser de gran ayuda si tienes digestiones pesadas.
  10. No olvides realizar algún tipo de ejercicio físico para compensar los excesos.
Espero que disfrutes de estas fiestas en compañia de familiares y amigos alrededor de una buena mesa, Feliz Navidad!!!



martes, 10 de diciembre de 2013

NUTRICION EN EL DEPORTE

La alimentación de un deportista cobra una especial atención y necesitará unos nutrientes más que otros dependiendo de: el tipo de ejercicio (fuerza, resistencia, o velocidad), la duración de la práctica deportiva y, su intensidad. Conseguir un alto rendimiento no solo dependerá del entrenamiento y de sus factores genéticos, también influirá una alimentación adecuada. Ésta debe ser individualizada, equilibrada en nutrientes (Hidratos de carbono, grasas, proteínas) y variada en la elección de alimentos. Por lo tanto, cuando se planifica una dieta para deportista no existe una pauta general, ya que cada deporte tiene unas demandas especiales (por ejemplo la energía media que consume una persona sedentaria supone de 60 a 108 Kcal/hora que equivale a 1400Kcal-2592Kcal/día. A diferencia de un corredor amateur que puede llegar a consumir 750Kcal/ hora y un corredor profesional 1500 Kcal/ hora).
El deportista tiene un gasto energético superior a la persona sedentaria y, para lograr mantener su peso estable y un mayor rendimiento en su práctica deportiva, tiene que compensar la energía gastada. La dieta habitual del deportista debe ser equilibrada, con un aporte algo superior en hidratos de carbono, proteínas, lípidos, vitaminas y minerales. La distribución calórica en los distintos nutrientes varía en función del tipo ejercicio, siendo:
En una persona sedentaria: Hidratos de Carbono (50-55%)- Proteínas (12-15%)- Grasas (30%)
En deportes de resistencia: ejercicios de tipo aeróbico, de larga duración e intensidad moderada (correr, nadar, ciclismo,...). Hidratos de Carbono (60%)- Proteínas (15%)- Grasas (25%)
En deportes de fuerza y velocidad: ejercicios de tipo anaeróbico, de fuerza y resistencia muscular (ejercicios de pesas) y ejercicios de tipo aeróbico con intervalos anaeróbicos (tenis, fútbol,..). Hidratos de Carbono (57%)- Proteínas (17-18%)- Grasas (25%)
La dieta del deportista tanto si practica ejercicios de resistencia de más de 60 minutos, como de fuerza y velocidad debe ser:
Rica en hidratos de carbono o azúcares complejos (cereales -arroz, pasta, patata, pan-, legumbres, verduras y hortalizas). Estos azúcares aportan energía o glucosa que se almacena, una parte en el hígado y otra parte en el músculo, formando el glucógeno. Para lograr una mayor resistencia y evitar el agotamiento, estos depósitos deben estar llenos. Se recomienda los días anteriores a una competición aumentar el aporte.
Contener entre un 10-15% de azúcares simples (fruta, zumo de fruta, azúcar). Éstos son útiles durante la realización de esfuerzos prolongados, ya que evitan la bajada de azúcar y prolongan la resistencia unos 30-60 minutos más. También son muy importantes justo después del ejercicio para reponer el glucógeno muscular. En las primeras horas después del ejercicio la recuperación de glucógeno es más rápida.
Se debe consumir proteínas a diario (comida y cena) para lograr el recambio muscular. Los deportistas, en comparación con una persona sedentaria, tienen aumentadas las necesidades de proteína. Se aconseja el doble (persona sedentaria 0.8 gr proteína /Kg/ día y deportista 1.4- 2 gr proteína/ Kg/ día). Aún así, en España, la ingesta de proteínas de una persona sedentaria equivale como si fuese deportista. Se sigue teniendo la falsa idea de que el músculo utiliza proteína como combustible y de que se necesita mucha cantidad para desarrollar el músculo. En cambio, durante el ejercicio se utiliza principalmente como combustible el glucógeno. El principal condicionante para el desarrollo del músculo es el entrenamiento intenso y regular. Además, si se abusa el consumo de proteínas puede peligrar la salud, ya que obliga a trabajar más al hígado y riñón.
Reponer la pérdida de líquidos y electrolitos. Durante el ejercicio se pierde gran cantidad de líquidos y electrolitos por el sudor, lo que hace al deportista más susceptible de sufrir deshidratación. Se recomienda tomar 2 vasos de líquido antes de comenzar actividad física (300-500ml 15 minutos antes), 1 vaso cada 15 minutos y 2 vasos (300-500ml) después de acabar el ejercicio físico.
Se deben evitar los alimentos ricos en grasas y azúcares simples (embutidos, charcutería, bollería industrial, pastelería y bebidas azucaradas tipo refrescos) ya que afectan al redimiendo deportivo por producir digestiones lentas, pesadas y aparición de cansancio.
Se deben fraccionar las comidas a lo largo del día adaptándose a las horas de entrenamiento y / o competición. Se recomienda realizar 5 o 6 ingestas sin ayunos de más de 3-4 horas y nunca saltarse el desayuno. Tampoco es recomendable hacer coincidir el ejercicio con la digestión.
En el deportista el consumo de alimentos varía y se recomienda repartir a lo largo del día:
Desayuno
El desayuno debe ser completo y debe incluir:
Cereales: pan (preferiblemente integral) o cereales integrales. El pan se puede acompañar de mermelada o aceite con pavo o jamón dulce.
Lácteos: leche o yogur o queso fresco o requesón. Elegir opciones más desnatadas para no abusar de grasas saturadas
Fruta: dos piezas enteras para aprovechar mejor la fibra. Se recomienda en forma de zumo natural, si la competición tiene lugar por la mañana, para no hacer más lenta la digestión.
Media mañana
Si se ha realizado el desayuno completo y la actividad física se realiza por la tarde, se debe complementar con una colación ligera. Se recomienda un lácteo (dos yogures desnatados o un vaso de leche semidesnatada o desnatada) y cereales integrales o una fruta (una pieza entera) con un puñado de frutos secos.
Si la actividad física se realiza por la mañana se debe aportar más energía y complementar con el desayuno. Se recomienda un bocadillo con queso fresco, atún, pavo o un embutido bajo en grasa.
Comida
Se debe realizar 3 horas antes del ejercicio para no tener molestias digestivas. Los alimentos más adecuados son:
1º plato: arroz, pasta, legumbre (cocinados con salsa de tomate, verduras o jamón. Evitar las salsas grasas o cocciones con grasa animal (chorizo, panceta,...)
2º plato: pescado (azul o blanco) o carne blanca (pollo, pavo o conejo) o carne roja máximo 2 días (ternera, lomo de cerdo) a la plancha o al horno con ensalada o verdura de guarnición. Aliñar con aceite de oliva
Postre: yogur y/o fruta
Acompañar la comida con un trozo de pan
Media tarde
Dependiendo del ejercicio físico que se ha realizado, se recomienda:
Fruta o zumo de frutas o lácteos descremados con un puñado de frutos secos o pan integral con pavo, queso fresco y mermelada.
Cena
Debe complementar a las comidas y los alimentos que se incluyen junto con las preparaciones deben ser suaves y ligeros para evitar molestias intestinales. Se recomienda:
1º plato: arroz, pasta, patata (En forma de cremas de verduras, sopas, arroz con verduras, pasta con salsa de tomate natural,…)
2º plato: pescado preferible blanco (horno, papillote, hervido) o carne blanca (plancha o al horno) o huevo con ensalada o verdura de guarnición.
Aliñar con aceite de oliva
Postre: un yogur desnatado
Acompañar la comida con un trozo de pan

lunes, 18 de noviembre de 2013

DIETA SALUDABLE PARA ESCOLARES


 
Una dieta saludable se puede definir como aquella que tiene una proporción de alimentos que se ajusta a la distribución contemplada en la dieta equilibrada en términos de nutrientes. Los alimentos que la integran son aptos para el consumo, desde el punto de vista de la higiene y la seguridad alimentaria, y su forma de preparación y presentación respeta las características psicosociales del grupo concreto de consumidores.
Los objetivos de la dieta saludable en esta etapa son:
     Cubrir las necesidades energéticas y reguladoras que permitan el correcto crecimiento y desarrollo de los niños y de las niñas.
     Instaurar hábitos alimentarios saludables y evitar la aparición de enfermedades crónicas en la edad adulta .
     Permitir el correcto desarrollo psicosocial del niño o de la niña  y su aprendizaje.

El desayuno

El desayuno es una de las tomas del día más importantes y debería cubrir, al menos, el 25% de las necesidades nutritivas del escolar. Un aporte inadecuado puede provocar una disminución de la atención y del rendimiento en las primeras horas de clase y, por otro lado, inducir una sensación de hambre más intensa a la hora del recreo y una ingesta más copiosa de alimentos no adecuados (chucherías, bollería, etc...), lo cual a su vez puede redundar en que lleguen con menos apetito al almuerzo.
En España, un 8% de los niños y de las niñas no desayuna y de un 20 a un 30% lo hace de manera insuficiente. Para que un niño o una niña desayune de buen grado por la mañana hay que reunir ciertas condiciones:
Levantarse suficientemente temprano para tener tiempo para comer (debemos calcular un mínimo de 15 minutos). Si puede lavarse y arreglarse antes de desayunar, estará más despierto a la hora del desayuno.
No dejarlo comer sólo. Hacer si es posible del desayuno una comida familiar.
Debe ponerse la mesa de la manera más agradable posible, con la comida preparada al igual que en otras comidas del día.
Evitar la monotonía en los desayunos. La variedad es lo que más estimula el apetito del niño.
Un buen desayuno debe constar de: un lácteo, cereales (pan, cereales de desayuno, galletas) y alguna fruta. A media mañana se puede tomar una fruta, un yogur o un bocadillo pequeño.

El almuerzo

Dada la necesidad de incorporar una amplia variedad de alimentos en nuestra dieta diaria para mantener un adecuado estado nutricional, el almuerzo, que es la comida más consistente en nuestro medio, constituye una buena oportunidad de incorporar alimentos de todos los grupos.
Teniendo en cuenta que los niños y las niñas cada vez utilizan más el comedor escolar, una buena planificación de los menús del centro puede contribuir de forma muy importante al equilibrio alimentario del día. Los padres deben de estar informados del menú diario con el objeto de completar los aportes diarios con la comida familiar.
En la planificación de los menús se debe potenciar los guisos de “cuchara” como plato principal.
La comida debe estar compuesta por:
Arroz, pastas, patatas o legumbres, 1 ración.
Ensaladas o verduras como ración o guarnición.
Carne, pescado o huevos, alternativamente, y en función de su aporte en el guiso. Debe priorizarse el consumo de pescado y carnes blancas. Pueden ser sustituidos por una ración de legumbres u otra ración de alimento proteico (queso, fiambre no graso)
Pan
La fruta ha de constituir el postre habitual.
Bebida: agua
Como recomendaciones adicionales se deberían evitar raciones abundantes y procurar que la verdura ocupe una parte importante del plato.

La merienda

La merienda nos brinda la oportunidad de completar el aporte energético del día. Suele ser muy bien aceptada por los niños y por las niñas y debe basarse en: lácteos, frutas naturales, zumos naturales y bocadillos diversos, según el apetito del niño o de la niña  y de su gasto energético (no debe ser nunca excesiva).
Se recomienda que la bollería no se consuma más de una vez por semana.
La denominada “merienda cena”es una opción nutricional aceptable cuando se incluyen alimentos suficientes y variados y se practica ocasionalmente.

La cena

La cena es la última comida del día y debemos procurar incluir aquellos alimentos que no se han ingerido a lo largo del día y en preparaciones culinarias fáciles de consumir y digerir. Se debe planificar su horario de forma que el niño o la niña no tenga que irse a dormir inmediatamente después de cenar.
Como platos propios de la cena se sugieren:
Purés de verduras.
Sopa de verduras o pasta ligeras.
Ensaladas variadas que pueden incluir diferentes verduras y pequeñas raciones de arroz, pastas, frutos secos que enriquecen su contenido nutricional.
Raciones pequeñas de carnes, huevos y pescados, dependiendo de lo que se haya tomado en la comida del mediodía.
Pan
Postre: fruta
Bebida: agua

sábado, 21 de septiembre de 2013

¿QUE SON LAS TERAPIAS NATURALES?



Las terapias naturales son un conjunto de técnicas terapéuticas cuyo objetivo es conseguir un estado saludable. Sus métodos son suaves y naturales, estimulan nuestro organismo para que se recupere por sí mismo, ayudando en los procesos de depuración naturales, potenciando el sistema inmunológico que es nuestro sistema de defensa y restableciendo nuestros niveles de energía. Cuando un paciente acude a la consulta de un profesional de terapias naturales, debe saber que éste no sólo tendrá en cuenta la dolencia concreta que le indique, sino que le tratará en un sentido mas amplio, holísticamente, incluyendo aspectos físicos, mentales y emocionales de la persona, ya que el desequilibrio de uno de ellos puede contribuir a la enfermedad. Recientes investigaciones en el campo de la neurología y de la inmunología apoyan esta tesis y revelan que la salud de la mente está íntimamente relacionada con la del cuerpo. Se aplica por lo tanto una perspectiva global, que trasciende la mera idea de salud física y se acerca más a la de la recuperación del equilibrio y la armonía del organismo.
Existe una gran diversidad de técnicas entre las cuales destacan por sus buenos resultados, la acupuntura, auriculoterapia, aromaterapia, homeopatía, iridiología, musicoterapia, reiki, quiromasaje, reflexología, fitoterapia, flores de Bach, osteopatía, cromoterapia, kinesiología, etc